En primer lugar, una persona debe tener buena salud, no tener enfermedades y debe tener expectativas realistas de los resultados de la cirugía. La comunicación es crucial para alcanzar sus metas. Usted debe ser capaz de expresar sus deseos a su cirujano así entenderá cuales serán sus resultados. Hable de los objetivos que desea con su cirujano para que pueda llegar a un entendimiento realista de lo que puede lograrse.
Usted debe estar mental y emocionalmente estable para someterse a un procedimiento cosmético. Ningún cirujano estaría de acuerdo en trabajar en una persona mentalmente inestable. Por lo menos no debería. La cirugía no es conseguir una cavidad llena. Esta es una operación que requiere paciencia y estabilidad en el período de cicatrización. A veces hay un período de calma o de depresión después de la cirugía y si ya hay un problema emocional anterior, este período de baja puede convertirse en un problema más grave. Considera esto antes de someterse a un procedimiento de reducción de labios o queiloplastia.
Si usted encuentra que sus labios son demasiado grandes y que pueden interferir en el habla o no le gustan en general, usted tal vez desee considerar este procedimiento. No es un procedimiento quirúrgico muy complicado pero le causará molestias y un hinchazón de varios días. Necesita considerar todos los pros y los contras de una cirugía de reducción de labios o una queiloplastia, y comprobar si usted esta preparado para someterse a este procedimiento quirúrgico.