
La espalda es una de las partes de nuestro cuerpo más olvidada en cuestión de retoques estéticos. Sin embargo, en ocasiones, hay que hacerse cargo ya que la dermis de la espalda tiene una especial tendencia a padecer acné y a acumular grasa; una grasa que a veces es muy difícil de eliminar a pesar de haber probado antes las dietas y el ejercicio.
Un peeling contra las arrugas corrige la piel seborreica, elimina puntos negros y suaviza las marcas de acné, las cicatrices y las estrías en una única sesión. Consiste en una microdermoabrasión con diamantes que pule la piel dándole un aspecto más joven. Unas cánulas propulsan partículas de esta piedra preciosa que “barren” la espalda, mientras que otras succionan las células muertas.
Los masajes definidores se ha realizan mediante aparatología como el Velashape que combina radiofrecuencia, infrarrojos, vacumterapia y masaje para romper las células de grasa, evacuarlas, incrementar el drenaje linfático y retensar. La celulitis y la piel de naranja también pueden aparecer en la espalda pero con los masajes definidores se suavizan y se pueden llegar a perder hasta seis centímetros de contorno.
El láser es perfecto para borrar marcas mediante un barrido con infrarrojos no ablativos que regenera la producción de colágeno. Se siente calor y después de la sesión la zona queda enrojecida e inflamada. A los diez díaz, aproximadamente, la zona se descama. Es conveniente evitar la exposición solar y usar crema con SPF 30 o superior. Los resultados pueden apreciarse entre los tres y los seis meses, que es el tiempo necesario para que se produzca la renovación del colágeno.
Para los casos peliagudos, también existe la liposucción de espalda también llamada lipoaspiración vertical. Para la intervención se usa simplemente anestesia local y posteriormente una faja que habrá que llevar un mes.