Tratamiento remodelante

Se puede decir que, hasta el momento, la radiofrecuencia bipolar emitía una radiación muy superficial  y básicamente focalizada, y la radiofrecuencia unipolar lo hacía en profundidad pero de forma dispersa y, posteriormente, había que enfriar la superficie cutánea para evitar el dolor.

Cada una funcionaba correctamente en un área específica  pero, actualmente, ya existen equipos que superan con creces las limitaciones de todos los anteriores aparatos de radiofrecuencia.

Estos equipos de tercera generación consiguen el calentamiento progresivo y concentrado de la dermis con menor temperatura y sin picos, ya que un microprocesador ajusta los grados necesarios (normalmente se necesita que la piel alcance calor hasta cuarenta grados).

El tratamiento remodelante que efectúan dichos equipos, actúa tanto contra la flacidez, provocada por la pérdida de colágeno y elastina,  como contra la grasa localizada que se disuelve con el calor. Aunque lo más importante que se ha conseguido es que el tratamiento sea  más tolerable ya que,  al finalizar, la zona sólo está un poco caliente y enrojecida, y sus efectos se prolongan una vez terminada la sesión.

Es perfecto para tratar el cuello, el escote, los brazos,  los muslos y la tripa. Sus efectos consisten en reducir al máximo la celulitis y el volumen,  y le da a la piel un aspecto mucho más juvenil  tratanto al máximo la antiestética piel de naranja.

Los tratamientos remodelantes para todo el cuerpo mediante radiofrecuendia están contraindicados en mujeres embarazadas, en personas con marcapasos, si se lleva algún tipo de implante metálico y en personas con tatuajes realizados con pigmentos metálicos. No es muy recomendable en personas que tienen tendencia a padecer queloides.

Los efectos secundarios son bastante leves aunque los más molestos pueden ser la sensación de calor y la inflamación.

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