Queiloplastia o cirugía de labios

La queiloplastia es la llamada cirugía de labios.  Consiste básicamente en la reducción o el aumento de los labios de forma permanente o temporal dependiendo del producto que se utilice. Existe también un tipo de queiloplastia correctiva en el caso de que haya alguna deformidad como, por ejemplo, una fisura labiopalatina. Al igual que otras cirugías faciales, la queiloplastia de aumento o reducción está sólo indicada para personas adultas.

Una de las ventajas de la queiloplastia es que es una de las cirugías faciales más rápidas. Para conseguir resultados naturales hay que ponerse en manos de profesionales que nos recomienden que tipo de intervención nos conviene más. Y aunque es un procedimiento que no suele necesitar ingreso hospitalario debe estudiarse bien para que el resultado sean unos labios armónicos con el resto del rostro.

Para el aumento de labios de forma temporal normalmente se implantan materiales que son reabsorbidos con el tiempo por el cuerpo como, por ejemplo, el ácido hilaurónico o el colágeno. Una de las desventajas de estos materiales es que duran pocos meses, como mucho medio año, por lo que si se quieren mantener los resultados hay que hacerse retoques cada cierto tiempo.

Los materiales que se pueden usar de forma atemporal en la queiloplastia son el Artecol o el Goretex, e incluso nuestra propia grasa injertada. Sin embargo, algunos de ellos producen grandes edemas y, aunque son definitivos, dejan resultados mucho menos naturales y dan la sensación de endurecimiento de los labios.

Para la intervención puede usarse tanto anestesia general como local dependiendo del paciente y de la cirugía que se vaya a practicar.
Algunas complicaciones pueden ser la aparición de granulomas o bultos. Y aunque la operación en sí dure poco tiempo el postoperatorio suele ser largo.