Peeling químico

El peeling químico es una técnica estética facial que se utiliza para eliminar las arrugas, imperfecciones y manchas de la piel que aparecen bastante acentuadas . Habitualmente se suele aplicar en el rostro aunque sirve para todas las partes del cuerpo en las que sea necesaria una exfoliación profunda.

Normalmente funciona muy bien en el caso de que se deseen eliminar cicatrices o manchas que afean el rostro de forma total y definitiva. En el caso de las arrugas se apreciará una notable mejoría aunque no suelen desaparecer del todo. El peeling químico actúa exfoliando y retirando las capas más superficiales de la piel.

Se suelen aplicar diferentes sustancias (ácidos) dependiendo de los resultados que se deseen obtener. Si se trata de un peeling químico profundo este se realizará en quirófano con anestesia local. Según sean las necesidades del paciente la intervención puede durar hasta dos horas. No se necesitará ingreso hospitalario, excepto en el caso de una dermoabrasión profunda.

Dicho tratamiento necesita un período de reposo y de cuidados considerables posteriores a la operación para evitar complicaciones. Normalmente se necesitan unas dos semanas hasta que la piel empieza a recuperarse y vuelve a la normalidad. Durante esas dos semanas la dermis aparece notablemente enrojecida pero comienza el período en el que ésta comienza a regenerarse. En algunos casos se notan picores que desaparecerán pocos días después.

Durante todo el período postoperatorio se tendrá mucho cuidado con el sol y si el peeling se ha aplicado en la cara no se podrá utilizar maquillaje, como es obvio. Hay que evitar las infecciones para no tener problemas con la cicatrización.

Esta técnica no suele desembocar en efectos secundarios indeseados aunque en algunos casos aparecen problemas de dermopigmentación, decoloraciones o insensibilidad en la zona tratada.