
La mesoterapia digital es una técnica mediante la cual unas ondas consiguen infiltrar sin agujas sustancias reafirmantes que penetran a gran profundidad para activar el metabolismo celular. Es eficaz en la cara interna de los brazos y muslos y en el abdomen. Nada más de salir de las sesiones se nota el cambio, y si no se cometen demasiados excesos puede durar entre un año y un año y medio.
Lo mejor de la mesoterapia digital es que devuelve la elasticidad, reafirma y redensifica la piel al máximo.
Todo ello se consigue mediante estímulos eléctricos que son absolutamente indoloros y de esta manera no se producen hematomas ni marcas, incluso pueden provocar una sensación agradable de relax. Es una técnica adecuada para todo tipo de pacientes aunque hay que tener en cuenta las contraindicaciones en el caso de padecer hipertensión, trombosis, diabetes o si se está embarazada, entre otras. Se recomienda consultar con un profesional antes de someterse a las sesiones.
La mesoterapia digital es apta para todas las partes del cuerpo llegando al tejido cutáneo más profundo, incluso para el rostro. La duración de las sesiones así como la intensidad de las mismas dependerán en cada caso del tipo de paciente.
Se necesitan aproximadamente unas diez sesiones, normalmente una cada semana, para conseguir resultados. Los precios de cada sesión oscilan entre los ciento veinte y los ciento cincuenta euros.
En principio, no es necesario combinar la mesoterapia digital con otras terapias, pero se consiguen mejores resultados aplicando otros tratamientos con aparatos reductores y tensores, es decir, los que trabajan con energía tanto unipolar como bipolar. Con ellos se consigue llegar tanto al tejido subcutáneo como a nivel más profundo, donde se encuentra la grasa localizada. De esta manera se conseguirá reducir volumen, alisar la piel y mejorar notablemente la flacidez.