
Lo mejor para reducir abdomen es la lipoescultura sin cirugía, también llamada liposucción virtual, que ha resultado ser un gran avance en el mundo de la cirugía estética.
Para realizar este tratamiento, una máquina de ultracavitación es capaz de licuar la grasa y eliminarla de forma natural por las vías venosas y linfáticas sin dolor y sin infiltrar previamente suero fisiológico en la zona, como sucedía hasta ahora con otros aparatos basados en la misma tecnología. La gran ventaja, por supuesto, es poder evitar los riesgos y el dolor que producen otras intervenciones quirúrgicas, además de las antiestéticas cicatrices.
Es una técnica que utiliza los ultrasonidos para licuar la grasa por lo que no es invasiva, no causa hemorragias y no usa radiaciones que puedan causar otro tipo de efectos.
El área a tratar se selecciona mediante un patrón de cuadrícula y mediante movimientos circulares el aparato se sitúa el tiempo requerido encima de cada sección. Reduce la cantidad de adipocitos y los efectos son inmediatos. Es interesante destacar que para su aplicación tampoco se necesita anestesia ya que el tratamiento no es doloroso. Además, estimula el proceso fisiológico natural del metabolismo de las grasas.
Antes de someterse al tratamiento se recomienda beber dos litros de agua para arrastrar toxinas, una sesión de plataforma vibratoria y otra sesión de drenaje linfático.
Otra técnica antikilos combina tres sistemas: radiofrecuencia bipolar y luz LED para eliminar grasa y reafirmar y vacumterapia para descongestionar. Desde la cuarta sesión se aprecia reducción de volumen, mejora la celulitis y remodela la zona. Sirve para todo el cuerpo aunque funciona especialmente bien en la zona de la tripa.