
La cirugía de implante de pectorales es una técnica estética que va al alza. Las prótesis pectorales son adecuadas para aquellas personas del género masculino que, a pesar de realizar ejercicios, entrenar en el gimnasio o probar incluso con el culturismo, no han conseguido desarrollar el músculo pectoral. La herencia genética influye considerablemente a la hora de desarrollar la musculatura a través del ejercicio pero, hay que decir, que los músculos pectorales son una de las partes del cuerpo más difíciles de desarrollar mediante el ejercicio físico.
Los implantes o las prótesis pectorales son una excelente solución para aquellas personas que han conseguido un buen tono muscular en general excepto en la zona del pecho y necesitan de esta intervención para lograr un cuerpo armonioso.
Dichas prótesis pectorales suelen ser de silicona sólida para conseguir más firmeza en el pecho, a diferencia de las que se usan en los implantes de pecho para mujeres que suelen ser de silicona en gel.
La cirugía se suele realizar con anestesia local y el implante se sitúa detrás del músculo pectoral. Las cicatrices resultantes apenas son visibles ya que se realizan a nivel de la axila y así quedan prácticamente ocultas. Esta técnica quirúrgica no suele durar más de una hora y tampoco necesita, obligatoriamente, ingreso hospitalario. Una vez finalizada, se coloca un vendaje compresivo para evitar que las prótesis se desplacen de su ubicación. Dicho vendaje se deberá llevar, al menos, durante las dos primeras semanas posteriores a la operación. No se podrán realizar movimientos bruscos ni esfuerzo físico durante ese tiempo, bajo ningún concepto, aunque se podrán realizar las actividades diarias normales.
Lo ideal será guardar reposo al menos durante diez días, y los resultados definitivos se podrán observar, aproximadamente, un mes después de la operación de implantes de pectorales.