Cirugía secundaria

Se calcula que alrededor del seis por ciento de las operaciones de estética requieren una segunda intervención. Normalmente ocurre porque no se cumplen las expectativas del paciente, porque surgen complicaciones o, incluso, porque cambian los cánones de belleza y lo que se deseó en un primer momento ya no es estético después.

Dicen los expertos que la gran mayoría de los desperfectos ocurridos al fracasar una intervención se pueden corregir posteriormente. Hay que contemplar que, aunque la cirugía estética se caracteriza por la seguridad de sus técnicas,  no deja de ser una actividad quirúrgica como otra cualquiera, que puede tener resultados más o menos favorables e incluso sus complicaciones. También hay que tener en cuenta que el resultado ideal no siempre se puede conseguir.

En ocasiones, cuando la operación no cumple las expectativas del paciente o estas no coinciden con la realidad, puede ser que el médico no haya sabido explicar correctamente los límites de la intervención;  aunque también hay pacientes que demandan lo imposible y se cierran en banda, desoyendo las recomendaciones del  cirujano, insistiendo en la operación que luego no les satisface.

La rinoplastia es , sin duda, una de las operaciones con mayor índice de error. Se dice que alrededor del diez por ciento necesita una segunda intervención. Ello se debe a que es una cirugía complicada y, técnicamente, hay operaciones muy complejas que en las que el paciente, seguramente, requerirá pasar de nuevo por el quirófano. Los buenos resultados dependen de la calidad de la piel que puede tardar meses, o incluso años, en acomodarse. Especialmente el cartílago, que tiene memoria, tiende a recuperar su forma inicial por lo que una segunda intervención se hará indispensable.

En el caso de la liposucción pueden aparecer irregularidades que harán necesaria otra operación dejar la superficie de la piel lo más uniforme posible.

Una de las técnicas médicas, fuera del ámbito quirúrgico, que más lamentos y arrepentimientos ha provocado años después han sido los aumentos de labios con materiales derivados de la silicona.

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