El Botox (Toxina Botuliíca tipo A) es un procedimiento quirúrgico para la eliminación de las líneas de la expresión facial.
Las líneas de la expresión facial, también conocidas como las patas de gallo o las arrugas del entrecejo, son marcadas y se produce en la piel de la cara debido a la realización de un mismo movimiento muscular durante muchísimas veces. El Botox ha sido utilizado durante muchísimos años con fines y en la última década se está utilizando en la cirugía plástica y estética. El Botox es una toxina proteínica que se produce debido a una batería llamada Clostridium Botulinum. Existen muchos tipos de toxinas producidas por esta bacteria sin embargo sólo se utiliza para los procedimientos de Botox la comúnmente denominada como de tipo A. aunque parezca raro estamos hablando de una toxina, no os asustéis porque él Botox no tiene efectos secundarios y ningún tipo de complicaciones perjudiciales para la salud. Esto es porque las cantidades que se usa en el tipo de procedimiento quirúrgico usado por el Botox son tan pequeñas que no llega a reproducirse con el resto del cuerpo.
Funcionamiento del Botox es muy sencillo. La toxina bloquea el impulso nervioso del músculo, esto produce que se debilite y por lo tanto evita que realice la función de contracción del músculo. Así, cuando el músculo está en reposo, la piel está relajado y las líneas de expresión van disminuyendo progresivamente con el tiempo hasta desaparecer por completo en la mayoría de los casos. También se previene de que aparezcan otras líneas de expresión nuevas en el área donde se aplicado el Botox. Los principales tratamientos con Botox se realiza en la frente, el entrecejo, las patas de gallo y el cuello.