
Cuando un paciente opta por realizarse una abdominoplastia, tiene que ser realista y darse cuenta que con ese procedimiento lo único que va a solucionar es el abultamiento del abdomen, y si bien eso ya es mucho, pues hará aumentar la confianza y autoestima en uno mismo, no será otra persona cuando se despierte de la anestesia, sencillamente será la misma persona pero con una mejor imagen corporal, con un vientre mas plano y reforzado, según se vaya recuperando de la intervención. Por eso hay que tener unas expectativas realistas y tener buena comunicación con el cirujano siendo claros y sinceros a lo que nos empuja en la decisión de una operación de abdominoplastia. La operación no hará que la vida sea perfecta, o no va a salvar una relación rota por pasar por el bisturí, ni la menopausia desaparecerá. Hay que estar mentalizado a lo que supone una cirugía y si hay dudas mejor pensarlo bien.
Después de la menopausia, también se podría realizar una abdominoplastia siempre y cuando la forma física de la paciente sea normal y que no tenga problemas médicos importantes. Algo de ejercicio y una alimentación sana es de gran ayuda para prepararse a la intervención y hacer que la recuperación sea más rápida. Una forma de vida saludable es importante para obtener los mejores resultados posibles tras la operación. Si se hacen ejercicios que fortalezcan los músculos abdominales, se esta en buena forma y con un buen estado general de salud, el postoperatorio puede reducirse considerablemente. Es también un dato a tener en cuenta que la intervención dejara una cicatriz.
Si lo que se desea es perder el peso extra que acumulo después de la menopausia, la abdominoplastia puede no ser la mejor solución, lo razonable seria intentar perder peso con algo de dieta, ejercicio y realizar alguna actividad o hobby para tener la mente en estado optimista pues el aburrimiento puede inducir a ingerir mas alimentos. Otra cosa seria para deshacerse del exceso de volumen o piel que quedo después del embarazo o de una perdida de peso importante. En las personas jóvenes la piel se estira y se contrae, pero con el paso del tiempo en personas de más edad la elasticidad comienza a perderse. Este procedimiento presiona el abdomen.
Si ya se paso hace tiempo la edad de la menopausia y la pared abdominal esta frágil, hay bastante cantidad de peso que perder, o se ha tenido cirugía abdominal previa, el cirujano puede negarse a realizar la intervención. El nuevo corte podría causar daños irreversibles en el área del abdomen. Como en cualquier tipo de intervención con anestesia hay algun riesgo de complicaciones y hay que preguntar al medico todos los detalles de la operación, todas las dudas que surjan y tener claro lo que se desea conseguir con la abdominoplastia.